El Gobierno decretó el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica por el terremoto del pasado 10 de agosto, con el objetivo de habilitar medidas extraordinarias para atender la emergencia y apoyar la recuperación de las zonas afectadas.
El Ministerio de Hacienda autorizó a Barranquilla para contratar un crédito externo de US$50 millones con la Corporación Andina de Fomento, CAF; según explicaron, los recursos estarán destinados a proyectos ambientales, urbanos, de infraestructura y cultura contemplados en el Plan de Desarrollo 2024-2027.
Tal y como lo había anticipado el presidente Abelardo de la Espriella, se decretó la emergencia económica por el terremoto de 7,4 grados de magnitud, cuyo epicentro se ubicó en San José del Palmar, Chocó, y que afectó al suroccidente del país. Con esta nueva, desde 1997, son 12 emergencias económicas que se han declarado hasta la fecha.
Aunque el DANE informó que la economía tuvo un crecimiento de 2,9% durante el primer semestre, la administración pública, junto con la educación y la salud, fueron los principales jalonadores: de cada $10 del crecimiento del PIB, $4,5 los pusieron estas actividades.