Tras conocerse el paquete de cinco decretos que expidió el Gobierno Nacional para la emergencia, diferentes gremios empezaron a reaccionar frente a las medidas.
En el marco de la intervención a la empresa Air-e, a través de la Superservicios, se adelantó un Puesto de Mando Unificado, PMU, para realizar seguimiento permanente al mercado energético del Caribe colombiano con el fin de garantizar la continuidad en la prestación de este servicio.
En comunidado oficial, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural destacó el respaldo expresado por el Consejo Nacional del Arroz, “en sesión realizada el 24 de febrero en Bogotá el Consejo reconoció el trabajo adelantado para atender la coyuntura del sector arrocero, sugirió mejoras a las acciones que se encuentran en curso y valoró la disposición permanente al diálogo técnico y a la construcción concertada de soluciones”.
Uno de los primeros en reaccionar a las medidas tributarias que el Gobierno impuso sobre el sector minero-energético fue Alejandro Castañeda, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras, ANDEG, quien afirmó que el recaudo de las medidas ascendería a $330.000 millones y advirtió que suponen tasas adicionales a empresas que ya enfrentan cargas tributarias altas afectando sus niveles de competitividad.
Nuevamente el sector de generación hidroeléctrica está en la mira del Gobierno Nacional con la Emergencia Económica, tal como ocurrió con la decretada anteriormente en diciembre.